Consejos para conducir con lluvia

03 Noviembre, 2020

La conducción con lluvia es una de las más complicadas y arriesgadas. Te ofrecemos unos cuantos consejos con los que poder conducir con el menor riesgo posible.

 

La lluvia con respecto a la conducción tiene dos problemas potenciales. El primero de ellos es el de visibilidad y el segundo, el de tracción. Incluso cuando ha dejado de llover, un firme mojado puede ser muy peligroso.

 

A continuación, te indicamos algunos consejos y trucos de conducción, que pueden aumentar tu seguridad al conducir con lluvia o cuando el asfalto está mojado.

 

Aumenta la seguridad al frenar

 

Con la carretera mojada, la distancia de frenado aumenta, igual que el tiempo de frenado. Por tanto, debes también aumentar la distancia de seguridad con respecto a otros vehículos y anticiparte en las frenadas.

 

Para conseguir esta conducción, inevitablemente debes moderar la velocidad a la que conduces, para que sea lo más prudente y reducida que te sea posible en ese tramo.

 

Por descontado, debemos evitar el efecto aquaplaning. Para ello debemos evitar entrar en un charco con el freno pisado. Con la dirección firme hasta que lo hayamos superado, evitaremos perder adherencia.

 

La visibilidad al conducir con lluvia

 

Uno de los problemas más importantes de conducir con lluvia es la reducción de visibilidad. Para evitar riesgos, previamente es importante garantizar que tenemos unos limpiaparabrisas en estado óptimo.

 

Además, es probable que tengamos vaho en los cristales del coche. Para eliminarlo, debemos hacer uso del aire acondicionado o de la calefacción. Tener estos sistemas en buen estado nos garantizará una efectividad total y rápida.

 

Por último, la visibilidad al conducir con lluvia también se ve afectada a veces por el efecto spray.

 

Sucede cuando el vehículo de delante pasa por un charco, que hace saltar hacia nosotros el agua, provocando un efecto similar a que nos estén rociando con spray.

 

Para no sufrir este efecto, debemos intentar distanciarnos todo lo posible del coche delantero y mantener esa distancia de seguridad mientras estén los charcos en el asfalto durante ese trayecto.

 

La visibilidad con respecto a otros vehículos

 

Muchos de los accidentes que se provocan al conducir con lluvia están relacionados con la visibilidad entre vehículos, es decir, la dificultad de poder visualizar bien qué vehículo tenemos cerca y a qué distancia se encuentra.

 

Igual que nosotros tendremos este problema con respecto a otros coches, ellos lo tendrán con respecto a nosotros.

 

No importa la hora del día. Una lluvia excesivamente fuerte, con un cielo oscurecido, puede hacer realmente complejo identificar dónde se encuentra cada vehículo.

 

Para reducir estos problemas de visibilidad, en cualquier momento en el que esté lloviendo debemos encender las luces de cruce.

 

De esta forma, el resto de vehículos tendrá más facilidades para identificar nuestra posición y, de paso, nosotros también podremosver mejor dónde se encuentran.

 

Máxima prudencia con total movilidad

 

Debemos conducir siempre con la máxima prudencia, pero de forma más acusada cuando está lloviendo.

 

Para poder reaccionar ante cualquier imprevisto u obstáculo, es importante contar con total movilidad. A pesar de la lluvia o del frío, en el interior del coche es mejor no llevar abrigo, chubasquero o cualquier elemento que pueda afectar a nuestra conducción.