¿Qué es mejor para la empresa renting o leasing?

13 Octubre, 2020

Escoger renting o leasing es una de las preguntas más frecuentes sobre los coches de una empresa. Cada uno aporta ventajas y desventajas, entonces ¿cuál es el más recomendable?

 

La financiación de un coche de empresa tiene dos modalidades prioritarias, el renting y el leasing.

 

Cada una de ellas tiene sus ventajas y también algunas desventajas, por lo que es una decisión importante, en la que hay que valorar todos los factores.

 

En este artículo te indicamos qué factores a tener en cuenta son estos y, en conclusión, qué modalidad es la que deberías escoger para tu empresa.

 

Ventajas del renting para la empresa

 

El renting es un servicio de alquiler a largo plazo, que tiene incluidos todos los servicios derivados de su uso, es decir, seguro de coche, asistencia en carretera, impuestos, mantenimiento, reparaciones, etc.

 

Por tanto, con el renting la empresa tiene identificados todos los gastos desde un principio, no hay sorpresas a nivel de inversión.

 

La entidad financiera responsable del renting es la responsable de las gestiones derivadas de todos estos mantenimientos, lo que supone un ahorro de tiempo considerable para la empresa.

 

Ventajas del leasing para la empresa

 

En el caso del leasing, también estamos ante un alquiler a largo plazo, pero normalmente de menor duración. La diferencia suele ser de 2 años para el leasing y unos 4 años para el renting. Esto permite a la empresa renovar más pronto sus vehículos.

 

Dependerá de cada entidad financiera, pero normalmente la cuota mensual es menor en el leasing, ya que los costes de mantenimiento y servicios asociados no están incluidos.

 

También dependerá de cada empresa que contrate el servicio, pero uno de los factores que suele ser identificado como una ventaja es la posibilidad de compra disponible tras la finalización del contrato del leasing.

 

Conclusión: ¿Renting o leasing?

 

Normalmente se valora el renting y el leasing en función de las deducciones fiscales de cada uno. Lo cierto es que ambos ofrecen ventajas, por lo que la elección más adecuada es escoger la modalidad que mejor se adapte a las necesidades de cada empresa.

 

En la mayoría de casos, leasing es la modalidad escogida para la financiación de un coche de empresa, mientras que renting está también asociado a particulares.

 

Entre otros motivos, está la imposición legal actual, que indica que el leasing solo puede destinarse a un vehículo que se utilice con fines profesionales, mientras que esta condición no existe en el renting.

 

Por otro lado, las ventajas del renting respecto a los servicios incluidos hacen que sea una modalidad interesante para las empresas que no quieran sorpresas en sus cuotas mensuales. No obstante, la reducción en el importe mensual del leasing también lo hace un servicio atractivo, aún a costa de tener que asumir por la empresa los costes regulares o imprevistos.

 

En conclusión, si bien el leasing suele ser la opción más recomendable, es mejor analizar las necesidades particulares de la empresa, para confirmar qué tipo de financiación es la que mejor se ajusta a nuestras preferencias profesionales.